viernes, 14 de abril de 2017

LA NOCIÓN DE ESENCIA

Nos planteamos si esencia y existencia se distinguen tanto como si fueran dos cosas distintas, puesto que la existencia no se refiere a la esencia. Éste es el texto de Polo para discutir:
“De la actividad existencial no resulta la esencia. La pretensión de considerar la esencia desde la existencia es olvidarse de que la existencia es una referencia a la identidad creadora” (La cuestión de la esencia extramental, 299-300).
Se admiten observaciones....

19 comentarios:

Santiago Collado dijo...

Pero distinguir la existencia exige distinguir la esencia. Entiendo que se está diciendo que no podemos entrar en el entendimiento divino de modo que podamos deducir desde él la realidad y que, más bien, lo que podemos hacer es alcanzar a conocer algo de Dios desde la esencia de la realidad existente...

Joseph Kabamba dijo...

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La distinción entre esencia y existencia es ciertamente real.

A mi entender, esencia y existencia no son dos cosas distintas (dos cosas pueden existir aisladas una de otra. No sucede así con la esencia y la existencia).

La esencia, además, no es ningún "resultado" pues es inagotable, como la coexistencia; e interminable, como la persistencia.

¿Cómo explicar su distinción? Se me ocurre que tanto la esencia como la existencia hacen referencia al Creador, cada una a su modo, de ahí que sean "distintas".

El acto de ser hace referencia al Creador en el modo digamos "inicial", mientras que la esencia hace referencia al Creador en el modo de "mantenimiento".

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Joseph Kabamba dijo...

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Entiendo así lo que dice Santiago: el plan inicial de Dios, la primera y segunda creación, es el acto de ser.

Sin embargo, la llamada debe mantenerse, y ese mantenimiento es la esencia (en su despliegue material o, sobre todo, en su manifestación libre personal).
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Joseph Kabamba dijo...

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¿Cómo interpreta Polo la distinción real de esencia y ser?

Tradicionalmente se entiende que el acto de ser es prioritario a la esencia.
Cada acto de ser estaría restringido por su esencia.
La esencia limitaría la intensidad de la perfección del acto de ser.

El realismo filosófico exige ciertamente que lo primero y prioritario sea el ser.
Y considerando el problema en términos de actualidad, también es cierto que la esencia pensada, limita al ser pensado.

Polo, sin embargo, al abandonar el límite mental, e ir más allá de la actualidad, entiende con más realismo la prioridad del ser sobre la esencia, y no en términos de eficiencia, como si el ser fuera un acto emergente, con una virtualidad o fecundidad "limitada" por la esencia.

La prioridad del ser, según Polo, es de otro orden, semejante a la finalidad.
Incluso llega a decir que el ser es finalidad pura, es decir, sin la composición que caracteriza a la finalidad física.

Polo concede una cierta prioridad o antecedencia a la esencia.
La esencia se activa yendo hacia adelante, hacia la posteridad.

La posteridad inagotable es el ser. El ser no es limitado.
Al contrario, la esencia se despliega o crece, según su ejercicio, que mira al futuro.

Se entiende así que acto de ser y esencia sean realmente distintos.
Y que la esencia sea "desde" el acto de ser.
Polo "equilibra" la distinción.



He seguido en la respuesta, y muchas veces copiado, las ideas de Juan A. García, en su blog sobre Polo, del día 4 de abril 2010, donde hice varios comentarios.

Joseph Kabamba dijo...

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Si no molesto, aún tengo algo que decir.
Escuché al profesor Falgueras en Pamplona, en un congreso sobre Polo, decir que en la otra vida, la esencia estará por encima de la existencia.

Ese comentario me sirve muchísimo para pensar el más allá.

En efecto, si el Espíritu Santo es la Esencia divina, su Don, al ser santificados, nuestra esencia es mucho más alta que nuestra existencia.
Conoceremos como somos conocidos.
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jorge mario posada dijo...

Ya que los actos de ser creados entre ellos son distintos pues distintamente distintos respecto de Dios, la esencia que de ellos realmente se distingue, o que es el distinguirse real de esos actos de ser, también distintamente se distingue de cada uno, a saber, del acto de ser personal como un en descenso proceder desde la sabiduría a partir de la sindéresis encontrando los temas que en ese descenso son suscitados, y equivalentes a un distinguirse real respecto del acto de ser como además; y del acto de ser extramental como una analítica real del persistir según las concausalidades de las causas según las que este acto de ser se analiza, causa final, formal, eficiente y material.
En consecuencia, la esencia de los actos de ser creados en modo alguno es separable de ellos como sería una cosa en calidad de objetivación extrapolada; más bien es el intrínseco dinamismo o potencialidad de esa actuosidad primaria, su inherente distinguirse real, distinto, cabe reiterar, respecto de los actos de ser en cuanto que a su vez distintos por distintamente distinguirse respecto de Dios como Identidad de Acto de ser y Esencia.

Joseph Kabamba dijo...

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Si entiendo bien a Jorge Mario, el texto propuesto de Polo habría que interpretarlo así:

1. La existencia es una referencia a la identidad creadora. Es decir, los actos de ser se distinguen de Dios: Dios es Identidad y los actos de ser creados son inidénticos.

2. Los actos de ser creados se distinguen entre sí por sus esencias, que no son "cosas" distintas, sino los temas inherentes a los actos de ser (suscitados en el caso de las personas, o análisis real en el caso del universo material).

3. Las esencias no son cosas que "existen" separadas (que resultarían de una particular actividad existencial). La esencia es el intrínseco dinamismo o potencialidad de la actuosidad primaria.
En definitiva la esencia es el inherente distinguirse real de la actuosidad primaria.

jmposada dijo...

Los distintos actos de ser son distintos por distintamente depender de Dios, es decir, por la distinta “referencia” (real) a la Identidad creadora; luego son distintamente inidénticos. Dicha inidentidad de los distintos actos de ser se corresponde con el distinto distinguirse real potencial o dinámico que son las esencias; pero de entrada son distintos los actos de ser, pues el extramental siendo primario como principiación y el personal como además, esto es, según primaria dualidad, y según lo que son distintas sus esencias.

Joseph Kabamba dijo...

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Muchas gracias, Jorge Mario por la corrección.

Si te he entendido bien, el texto propuesto de Polo habría que interpretarlo de esta otra manera:

1. La existencia es una referencia a la Identidad creadora. Los actos de ser son distintos por depender distintamente de Dios. Es decir, por la distinta referencia, real, a la Identidad creadora.
El acto de ser del universo material (el ser extramental) es primario como principiación. Dios lo creó primario.
Los actos de ser personales son "además", adverbios. Dios nos creó abiertos.

2. Los actos de ser creados, además de distinguirse entre sí por su distinta referencia a la Identidad creadora, se distinguen también por sus esencias correspondientes.
El acto de ser del universo material (el ser extramental) es primario como principiación y su esencia es la tetracausalidad, el intrínseco dinamismo o potencialidad de la actuosidad primaria.
Los actos de ser personales son "además" y sus esencias son su manifestación.

3. Las esencias no son "cosas" distintas, sino los temas inherentes a los actos de ser (suscitados en el caso de las personas, o análisis real en el caso del universo material).
Aunque la existencia no se refiera a la esencia, la esencia depende de la existencia y la existencia se despliega o crece gracias a la esencia.

4. De la actividad existencial no resulta la esencia. La esencia no es un resultado. Existencia y esencia se corresponden.
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Unknown dijo...

Solo agregar que dentro del mismo acto de ser (humano) hay varios y distintos modos de esencializarse como son el cuerpo, la materia del cuerpo, la vida del cuerpo como posesión del fin ... que incluso tenemos ejemplos de estas esencias como distintos actos de ser porque existen por separado, como naturalezas distintas a la nuestra.

Joseph Kabamba dijo...

No acabo de entender, Javier, lo que dices.
Me da la impresión que no consideras la unidad de la vida, de la esencia.

Aunque nuestra esencia, la de cada uno, tiene distintas dimensiones, la vida las aúna.
Así entiendo la esencialización.
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Unknown dijo...

Te entiendo. Contesté muy rápido. Es que la existencia apunta a la unidad creadora y es unitaria, tanto, que en la escalada de la existencia, tenemos partes que podrían existir por sí solas (porque hay seres que así existen y se esencializan) pero no ocurre eso. Esas partes solo existen como unidad esencial en el cuerpo humano, porque las une el existir unitario, como cuerpo humano y por unificación, el espíritu que cada uno tiene como personal.
Pero la vida esencial es la que vive el existir personal, como fin.

Unknown dijo...

Ya me acordé lo que quise decir. Es que tenemos más vidas que todos los seres materiales y espirituales, pues cada una de nuestras partes nos pertenece. Que somos más ricos en vida que las demás criaturas y podemos saber qué tipo de fines tienen porque todos se encuentran en nosotros. Pero, como dice Polo: el apocalipsis menciona más vivientes, que serían de otro tipo. Eso no se puede saber pero debe haber.

Joseph Kabamba dijo...

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Pues yo no te entiendo, Javier.
Cuando dices que tenemos más vidas que todos los seres materiales y espirituales ¿qué quieres decir?
Cada uno de nosotros tenemos una sola vida (aunque sea dual : vida recibida de nuestros padres y vida añadida).
Esencializar es hacer crecer a nuestra vida, a nuestra esencia.

La vida de los animales son tricausalidades de la esencia del universo material. No son propiamente esencias.

Cuando dices que tenemos partes que podrían existir por sí solas ¿a qué te refieres?
Quizá, por ejemplo, a un hematíe de nuestra sangre.
Ese hematíe en una bolsa de plástico no pertenece a mi vida. Si me hacen una transfusión pertenecerá a mi cuerpo y queda "esencializado" como una de las manifestaciones de mi cuerpo.

No tenemos más vidas porque tengamos más hematíes. Tenemos una sola vida.
No sé si aclaro o complico.
Gracias por tu atención.

Unknown dijo...

Yo creo que aclaras lo que no he explicado con precisión y te agradezco. Me refería a la vida. Por ejemplo, el hematíe puede ser de un animal y no es el hematíe humano, pero por ser de una vida propia es potencia de más vida autónoma. Pero podemos conocerlas porque tenemos más vida por decirlo de algún modo. Ahora bien, o mal, hay lo que Polo comentó alguna vez "unidad de vida"; que es algo superior y al revés: un humano puede como desdoblar su vida, quebrarla. Es algo que está mal, pero es posible, y no es extramental sino que por la unidad esencial se manifestará como final desgarrador. Me refería a la vida como una. Pero con capacidad de entender otras posibilidades de vida que están unificadas en nosotros de un modo admirable.
Polo afirmó que encontrar actos de ser es un tipo de coexistencia.
Insistiré en que aclaras las cosas con tu comentario. Gracias a ti.

jmposada dijo...

El acto de ser creado distintamente es un depender de Dios, según lo que es o bien persisitir o bien además; y el acto de ser creado es un depender de Dios puesto que equivale a carecer de identidad, según que comporta intrínsecamente un distinguirse real, potencial o dinámico, debido al que es actuosidad carente de plenitud y de pureza justo como actuosidad, esto es, por carecer de identidad.
Por eso, la esencia del acto de ser creado de éste se distingue realmente, pero sin de ninguna manera “resultar” fuera de él, por ejemplo a manera de recipiente de la actuosidad primaria (que entonces se equipararía con una idea o una esencia objetivamente inteligida que, así supuesta, sería extrapolada de acuerdo con la actualidad reducida a efectividad o facticidad), es decir, sin que quepa tomar la esencia como “algo” ni como “cosa” en relación con el acto de ser o existencia reducidos a su actualidad.

Unknown dijo...

Es cierto D. Jorge Mario. Cuando Moisés ve la zarza ardiendo, no es como cualquier zarza que arde, porque no se consume, pero la ve como se ve cualquiera de ellas. Así como aparece, desaparece pero la zarza ¿sigue siendo? ¿es distinto su ser de su esencia? Ciertamente que sí. Pero no persiste con la dinámica o potencia de las zarzas que persisten, sino con otro tipo de actuosidad que debe inteligirse (sin extrapolar) de modo que no es una zarza. Creo que ese es el punto clave: qué parte de lo creado persiste y cuál no.

jorge mario posada dijo...

La esencia de un acto de ser es el “qué es” de él, más bien que un “lo que” de ese acto de ser, aislable de él, por ejemplo según el pensamiento, y “lo que” al que el acto de ser hubiese de conferir, si no efectividad o facticidad con caracter de ser de hecho o siendo el caso de ese “lo que”, una presunta actualidad que al cabo no pasaría de ser extrapolada presencia mental.
Pues de las dos maneras el “lo que” se presupone respecto del acto de ser, mientras que, en cambio, la esencia depende de él, y lo sigue, siendo el intrínseco distinguirse real, por lo que dinámico o potencial, de esa primaria actuosidad en tanto que carente ésta de identidad (o de pureza como acto) en cuanto que, a su vez, dicha actuosidad primaria se distingue realmente respecto de la Originaria identidad, es decir, de Dios, del que no menos intrínsecamente depende. De donde, al cabo, la esencia equivale al distinto distinguirse real intrínseco de un acto de ser según que distintamente ese acto de ser se distingue realmente respecto de Dios.

Unknown dijo...

Por ello insisto en que la riqueza del acto de ser humano puede mostrar muchas distintas manifestaciones y distinciones que pueden ser abarcadas por un humano dado que "posee" todas esas manifestaciones en su esencia que enriquecen y se distinguen de la creación física y espiritual: "todo en uno" por decirlo de un modo rápido y eficaz. Sirva de ejemplo la visión de los niños de Fátima que Lucia las veía pero los otros solo escuchaban o vislumbraban.