viernes, 28 de octubre de 2016

EL HÁBITO DE LA FUNDAMENTACIÓN

Polo habla en el tomo IV del hábito que sigue a la operación de fundar. Dice esto:
"El hábito correspondiente manifiesta la insuficiencia completa de la presencia mental en orden al conocimiento del fundamento, cuya exclusividad equivale a la guarda definitiva del implícito (lo implícito en la tercera operación racional es el primer principio de no contradicción, conocido por el hábito intelectual en vigencia mutua con los de identidad y causalidad trascendental).
"La insuficiencia de la presencia mental, su incompetencia para advertir los primeros principios, se nota, además, en lo peculiar de la compensación de la tercera operación: la base cambia o, mejor, es cambiantemente base (por eso los primeros principios se formulan en macla si no se abandona el límite mental)".
Para remediar el agotamiento de la razón, el hombre tiene también el hábito de los primeros principios.
En cambio, en la AT-II Polo sostiene que la iluminación de los hábitos racionales llega hasta la claridad de los axiomas lógicos. Y concluye:
"La primera dimensión del abandono del límite mental declara la improcedencia de la presencia mental para la advertencia de los primeros principios, porque ideados como axiomas lógicos no cabe concentrar la atención en ellos: los símbolos cumplen su función empujando más arriba de sí (...).
"La primera dimensión del abandono del límite mental descifra los axiomas lógicos, aunque su enlace con los hábitos correspondientes sea débil".
Os planteo la cuestión del hábito de la fundamentación: su existencia y alcance; y su iluminación: ascendente en busca de los primeros principios, y descendente para dotar de sentido simbólico a los axiomas lógicos.

viernes, 6 de mayo de 2016

DIOS Y LA CRIATURA

Según Polo "no existe ningún sentido posible de totalidad en el que Dios y la criatura sean factores". Si Dios y la criatura es una suma imposible, ¿significa eso que a Dios nada le añadimos nosotros, nuestras acciones?
Me gustaría conocer vuestras opiniones

viernes, 1 de enero de 2016

FILOSOFÍA DE LAS MATEMÁTICAS

Aunque no es muy conocida ni estudiada, Polo ha elaborado (en los tomos III y, sobre todo, IV del Curso de teoría del conocimiento) una minuciosa doctrina, aunque diseminada, sobre la operación mental a la que llama logos: la que unifica los dos prosecutivas (razón y generalización); y por tanto la cuarta operación intelectual, si añadimos la incoativa.
Destaca Polo en esa doctrina de dónde surge esa operación (más que de un hábito, de las dos operaciones prosecutivas ejercidas); cuáles son sus objetos: los números y las funciones, o los conceptoides y judicoides; cuál su peculiar intencionalidad (hipotética) y en qué consiste ese refuerzo de la intencionalidad in-tendere-in; etc.
Y, entre las muchas cosas que dice, habla de que no sólo el concepto ilumina la idea general para suscitar el número, sino que éste a su vez, por ser intermedio entre ambos, ilumina también a la idea general, constituyendo el cálculo; el cálculo es un generaloide.
Mi primera pregunta es si, además de a los números, también sucede esto con las funciones, si hay cálculo en ellas, también generaloide. Yo no se de matemáticas como para entender bien esto.
Y mi segunda pregunta es ¿por qué tiene tanta importancia para Polo la proposición de que los números son incalculables? ¿Se debe, simplemente, a lo dicho: a su prioridad sobre el cálculo, en el cual ya los números se particularizan?