miércoles, 6 de marzo de 2013

NIETZSCHE Y LA LUZ

Según Polo, la dualidad radical de Nietzsche no es Dionisios/Apolo, sino Uranos/Gea, ¿qué opiniais al respecto?
Os transcribo un texto del capítulo 8 del libro de Polo sobre Nietzsche:

La investigación de Nietzsche sobre la luz es bastante amplia, pues distingue varios tipos de luz por los cuales manifiesta distintas preferencias. El tipo de luz inferior es la luz artificial inventada por el último hombre, la de los cirios, bujías, etc. Se puede sugerir que este poco aprecio se debe, no tanto a la artificialidad, como al hecho de que estas luces apenas se distinguen del foco. Otro tanto se puede decir de la luz de las estrellas, que es apenas un chisporroteo. Cabe hablar de una luz iluminante que se distingue del foco cuando se trata del sol, ya que este astro se distingue de su luz. Esta preferencia por la distinción de la luz respecto del foco le lleva a decir que la característica principal de la luz es la extensión.
Como se puede ver enseguida, esta manera de considerar la luz es muy diferente de la óptica tradicional, en la cual lo más importante es el foco. Esa concepción distingue entre foco, rayo y lux in medio, esto es, la luz ya comunicada a lo que es distinto del foco, a lo que es alumbrado. Nietzsche llega a extremar su posición cuando pone por encima de toda otra luz lo que él llama cielo. Habla de un cielo invernal, que claramente es pura luminosidad sin foco, una luz en tanto que está en el medio; también alude a la luz mediterránea, cuyo enemigo son las nubes; una luz que va acompañada de vientos fuertes, por ejemplo, el mistral, que barre las nubes. Esta, para Nietzsche, es el tipo de luz más alto y, por lo tanto, la luz propia del eterno retorno. Por eso, para él el sol no es el tipo superior de luz, porque tiene carácter de foco. Con estas consideraciones está vinculado el tema del ojo y del superhombre, que son inferiores al cielo