lunes, 28 de noviembre de 2011

LA IDENTIDAD DEL SER

La identidad del ser es un primer principio de la metafísica; cuya evidencia es la persistencia del universo por cuanto tiene un valor causal, cuyo análisis es el fundamento de la verdad del conocimiento humano: esse rei causat veritatem intellectus.
En cuanto que primer principio la identidad del ser es originaria, porque no puede lograrse mediante ningún proceso temporal que la tuviera por término.
Pero la identidad del ser no es sólo un primer principio de la metafísica. Porque el hombre puede aspirar a conocerla por dentro. Por cuanto la identidad originaria del ser tiene una interioridad a intimidad que el hombre aspira a conocer, además de un principio metafísico es el destino de la persona humana, su futuro propio, respecto del cual es libre. De este modo, la libertad no es un principio, ni depende de los principios, sino un trascendental de la persona humana, que muestra así su ser además, distinto del universo.

SE ADMITEN OPINIONES Y VALORACIONES SOBRE ESTE TEXTO

sábado, 20 de agosto de 2011

Del hombre a Dios

Hoy planteo directamente la pregunta: ¿son los trascendentales antropológicos una especial imagen de Dios?, ¿son figura, acaso, de las personas divinas?

lunes, 6 de junio de 2011

Los axiomas metafísicos

La distinción de los primeros principios surge, ante todo, de una consideración radical de la temporalidad de la existencia creada, en contraste con la índole originaria de la identidad del ser. Se concreta en la división del ser en creado e increado: la identidad del ser originario se distingue en primer lugar del mantenimiento en el ser del universo, que no es contradictorio. Y culmina al apreciar el sentido donal, interpersonal, de la creación; que reduce la causalidad a un primer principio respectivo tan sólo al universo.

miércoles, 23 de marzo de 2011

La transparencia del intelecto personal

Si al ejercer la operación cognoscitiva destaca el objeto conocido por ella, mientras que ella misma está latente…
Y si al manifestar la operación ejercida con el hábito adquirido late el yo…
Y si al ver-yo, mediante un hábito innato del intelecto personal, éste resta aún oculto…
En cambio el intelecto personal no puede alcanzarse reduciéndolo a su valor temático, como algo sólo conocido: puesto que él es el cognoscente; y no puede ser conocido más que como cognoscente, es decir, de acuerdo con su valor metódico.
Alcanzar la transparencia del intelecto personal exige esta conversión del valor temático del intelecto personal en el ejercicio de su valor metódico; la mutua reversibilidad del tema en método y viceversa. El hábito de sabiduría alcanza como tema al intelecto personal; que, por su parte, alcanza con su dimensión metódica la sabiduría.


¿Estais de acuerdo?

viernes, 28 de enero de 2011

Hablemos del entendimiento

He tomado del blog "Preguntas polianas" (http://preguntaspolianas.blogspot.com/) este texto:


"Polo distingue entre :
Intellectus ut potentia : que es lo que se entiende como facultad de la inteligencia, y que es de nivel esencial.

"Intellectus ut habitus : Son los hábitos innatos al intelecto agente : sindéresis, hábito de los primeros principios y sabiduría. Son de nivel trascendental.
(a la sindéresis se la llama intelecto práctico. Es el intelecto práctico o razón "natural" por el que el hombre sabe que debe hacer el bien y evitar el mal).

"Intellectus ut actus : Es el radical personal Entender o Inteligir personal. Es uno de los cuatro radicales trascendentales descubiertos por Polo".



Os propongo comentarlo en los próximos días.