domingo, 4 de abril de 2010

La distinción real

Copio unos párrafos de uno de mis últimos trabajos, con intención de poner sobre el tapete, para discutir, el tema de la distinción real de esencia y ser; la interpretación poliana de esa distinción.

"Polo entiende la distinción real de la siguiente manera. En vez de conceder prioridad al acto de ser, que luego restringe su intensidad o perfección al limitarse por la esencia, Polo concede prioridad, antecedencia, a la esencia: que luego logra ser según un ejercicio activo dirigido hacia adelante, hacia la posteridad. Desde luego, ésta es una forma de expresarlo; porque el realismo filosófico exige que lo primero y prioritario -en cualquier caso- sea el ser. Pero se trata, con más precisión, de entender la prioridad del ser sobre la esencia no en términos de eficiencia: como si el ser fuera un acto emergente, con una virtualidad o fecundidad limitada por la esencia; sino en términos de finalidad: la esencia logra ser de acuerdo con un ejercicio activo posterior a ella. Por eso, dice Polo, el ser es finalidad pura .


La decisiva ventaja de este enfoque, en mi opinión, es preservar la identidad del ser divino; la cual, como no puede alcanzarse con ninguna actividad o proceso mediador, debe declararse originaria. De aquí el enfrentamiento de Polo con Hegel, y con el moderno ideal de autorrealización; en él rige, como suele decirlo Polo, el principio del resultado. Pero un ejercicio activo dirigido hacia la posteridad sólo puede lograr que exista una esencia realmente distinta de él; y es así, por tanto, un existir creado. La identidad del ser, en cambio, la completa y plena esencialización del ser que caracteriza a Dios, sólo puede ser originaria.

Y otra ventaja de este enfoque es que permite distinguir con claridad la actividad de ser del universo, que es la mera persistencia sobre el tiempo: su seguir de antes a después; respecto de la actividad de ser de la persona humana: el coexistir, que es un acto de ser libre. Porque la libertad personal, según la entiende Polo, es la posesión de un futuro no desfuturizable , inagotable. La libre coexistencia, entonces, es también una continuación hacia delante, hacia la posterioridad; pero de una manera propia, libre, que no se reduce a persistir. La coexistencia personal más que persistente es insistente; porque se renueva constantemente. Por eso Polo describe el ser personal como un ser además, siempre además; es decir: un coexistir insistente, que permanentemente se redobla y se reitera; y así es un acto de ser libre".

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