miércoles, 6 de octubre de 2010

El cuerpo humano

Propongo discutir si el cuerpo humano es una realidad física o una realidad personal. Si es una naturaleza cósmica, un ente del universo; o más bien algo de la persona, una naturaleza a disposición de la persona. Si la vida recibida es intracósmica, o más bien el punto de partida de la vida aportada, que no se limita a perfeccionar el universo, sino que se abre a un destino ultraterreno.
¿Se conjugan bien ambas perspectivas? ¿o más bien se distinguen y separan?

Para abonar la discusión remito a estos dos enlaces:
La muerte desde el abandono del límite mental (Urbano Ferrer)
http://www.leonardopolo.net/revista/mp30.htm#Urbano
Y Cuerpo y muerte en la filosofía de Leonardo Polo (Juan García)
http://www.leonardopolo.net/revista/mp21.htm#Resyo

jueves, 20 de mayo de 2010

Los trascendentales personales

Enrique Golmayo plantea esta cuestión:

En diversas ocasiones le he dado vueltas a la diferencia de la secuencia:

Cualidades trascendentales del ser personal: 1.- Coexistencia: 2.- Libertad trascendental ¿= libertad personal?; 3.- Conocer personal; 4.- Amar personal
Trascendentales relativos o metafísicos: 1.- Ser, 2.- Verdad, 3.- Bien, 4.-Belleza.
Parece que se rompe la secuencia entre los términos 2 y 3 de ambas, de tal forma que Conocer personal entroncaría mejor con Verdad y Libertad personal con Bien, de tal forma que pueda parecer más lógica la secuencia 1-3-2-4 en los radicales personales, de tal forma que la libertad personal estuviera entre el conocer personal y el amar personal.
¿Porqué en los escritos de D. Leonardo aparece antes la libertad trascendental que el conocer personal? ¿Este orden no implicaría que la libertad nos hace más verdaderos (auténticos) al manifestarnos con libertad de espíritu, lo cual tiene también su sentido? Pero sin embargo parece más realista que la verdad nos hace libres (Evangelio).

Continuando con lo anterior: puede ser que el sentido de la libertad trascendental sea el de apertura (ampliacion) a novedades vitales (personales) como la ampliacion del conocer y amar personales y en ese sentido se trata de una libertad potencial para el incremento de dichos trascendentales 3º y 4º, por lo que en ese caso se explica el 2º lugar en la secuencia de los radicales personales.

domingo, 4 de abril de 2010

La distinción real

Copio unos párrafos de uno de mis últimos trabajos, con intención de poner sobre el tapete, para discutir, el tema de la distinción real de esencia y ser; la interpretación poliana de esa distinción.

"Polo entiende la distinción real de la siguiente manera. En vez de conceder prioridad al acto de ser, que luego restringe su intensidad o perfección al limitarse por la esencia, Polo concede prioridad, antecedencia, a la esencia: que luego logra ser según un ejercicio activo dirigido hacia adelante, hacia la posteridad. Desde luego, ésta es una forma de expresarlo; porque el realismo filosófico exige que lo primero y prioritario -en cualquier caso- sea el ser. Pero se trata, con más precisión, de entender la prioridad del ser sobre la esencia no en términos de eficiencia: como si el ser fuera un acto emergente, con una virtualidad o fecundidad limitada por la esencia; sino en términos de finalidad: la esencia logra ser de acuerdo con un ejercicio activo posterior a ella. Por eso, dice Polo, el ser es finalidad pura .


La decisiva ventaja de este enfoque, en mi opinión, es preservar la identidad del ser divino; la cual, como no puede alcanzarse con ninguna actividad o proceso mediador, debe declararse originaria. De aquí el enfrentamiento de Polo con Hegel, y con el moderno ideal de autorrealización; en él rige, como suele decirlo Polo, el principio del resultado. Pero un ejercicio activo dirigido hacia la posteridad sólo puede lograr que exista una esencia realmente distinta de él; y es así, por tanto, un existir creado. La identidad del ser, en cambio, la completa y plena esencialización del ser que caracteriza a Dios, sólo puede ser originaria.

Y otra ventaja de este enfoque es que permite distinguir con claridad la actividad de ser del universo, que es la mera persistencia sobre el tiempo: su seguir de antes a después; respecto de la actividad de ser de la persona humana: el coexistir, que es un acto de ser libre. Porque la libertad personal, según la entiende Polo, es la posesión de un futuro no desfuturizable , inagotable. La libre coexistencia, entonces, es también una continuación hacia delante, hacia la posterioridad; pero de una manera propia, libre, que no se reduce a persistir. La coexistencia personal más que persistente es insistente; porque se renueva constantemente. Por eso Polo describe el ser personal como un ser además, siempre además; es decir: un coexistir insistente, que permanentemente se redobla y se reitera; y así es un acto de ser libre".

¿Quereis intervenir sobre este tema?

jueves, 28 de enero de 2010

El intelecto agente

Me atrevería a decir que la metodología que Polo ha propuesto para la filosofía, el abandono del límite mental, consiste rigurosamente en esto: ejercer el acto intelectual (el intelecto agente, el intelecto personal) por separado, más allá de la activación de la potencia de la inteligencia.
(son palabras que he escrito en uno de mis últimos trabajos)

Partiendo de las sucintas observaciones de Aristóteles y Tomás de Aquino, Polo vincula la separación del intelecto agente con el abandono del límite (Antropología trascendental II, p. 19, nota 27).
Incluso llega a proponer que la separatio tomista, en sentido estricto, es el abandono del límite mental (Antropología trascendental I, p121, nota 122)

¿Qué opináis?