martes, 12 de febrero de 2008

Alejandro Rojas plantea una comparación entre Polo y Heidegger

"El Destino del hombre es Dios" Así acaba el libro del Dr Juan García
"Después de Husserl". Siendo así el ejercicio de la filosofía debe
responder a esta demanda. El destino del hombre, en términos de demanda a
la que responder, es en lo que se resuelve <>
como "lo superior y más alto". Pues bien, Heidegger también habla de una
demanda, del envío de una tarea que en resumidas cuentas consiste en
responder a dicha demanda. Pero en el caso heideggeriano es el ser (y no
Dios) el que demanda al pensar (y no a la persona) a pensarlo (no habría
ser sin pensar como no hay demanda sin demandado), no se trata de la
persona, sino del destino del pensar, su pertenencia al ámbito de lo
hablado en el que habitamos al escuchar: pues el ser es el que dice, se
dice demandando al pensar, llamándolo, despertándolo y moviéndolo al
conmoverlo(Cfr Was heisst denken). Sobre la historia del decirse del ser
estaría descansaría la historia del pensar. Volviendo a Polo, la pregunta
es: ¿esta remitencia del pensar al ser en Heidegger guarda alguna relación
con aquella afirmación de que el destino del hombre es Dios, mantenindo el
mismo esquemma pero refómulandolo tras lo llamado "abandono del límite" y
deteccación del "además"? o dicho de otra manera ¿se trata del mismo
someter la existencia a un futuro que no es histórico (más allá de la
historia), pero que envuelve a la historia, salvo que pensado sobre el
caracter de demás de la persona?